Por: Annie Salado Hay caminos que no se planifican. Se sienten. En el 2019, algo en mí empezó a moverse de manera distinta. No tenía un nombre claro en ese momento, pero sí una dirección: el sonido. Certificándome, sin saber todo lo que vendría después La música siempre me ha llamado la atención. Desde muy temprano sentí esa conexión… esa forma de entrar en otro espacio sin tener que explicarlo. En un momento de mi vida llegué a tocar el violín, y fue una etapa que me transportaba al sonar. Desde entonces, h abía en mí un deseo real de continuar por ese camino, de profundizar en ese mundo, de hacerlo parte de mi día a día. Pero el universo… tenía otra intención para mí en ese momento. Y aunque no lo entendía del todo, hoy puedo verlo con claridad: nada de eso fue en vano. Todo me estaba preparando. El yoga como puerta Con el tiempo, el yoga llegó a mi vida. Y fue precisamente el yoga lo que me abrió la puerta al Sound Healing. En ese momento, en Puerto Rico, no había escuchado...
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